De hombre y piedra

lunes, 28 de febrero de 2011
¿Eres como te soñé hace un minuto?
 
El cuerpo fuerte.
El cabello negro,
ondulado.
El ceño fruncido.
El gesto duro.

Con una historia en los labios.
Con un martillo en las manos.

Amalgama de hombre y piedra,
piedra y cuerpo,
hombre y corazón,
y viceversa.

¿O eres como te he visto esta tarde?
 
En cuclillas.
Débil.
Frágil.
 
Con las manos nobles.
Con el rostro cansado.
Con mil vidas en la espalda,
con un puñado de culpas en el alma

Eres ambos.

Y ambos pueblan por igual mis recuerdos.

Uno me dio ausencias,
otro me dio penas..
miradas tristes,
como cuchillos en el pecho.

Extiendo mi mano y acaricio en el aire
tu rostro familiar
y un hilo de amor delgado e infinito
brilla en la oscuridad…



8 comentarios:

Hattori Hanzo (el sartenista) dijo...

A mi eso de las rimas y las metáforas no se me dan, pero veo que tiene inquietudes artísticas para expresar con la palabra, eso me parece muy bien, espero seguir pasando a buscar sombra bajo este árbol

Lo suyo es verso buen medido o prosa?

Haze dijo...

Hola Hattori! Que bueno verlo por acá, muchas gracias, y más dado que no es particularmente allegado a la poesía.
Vieras que me cuesta responder a esa pregunta, porque en realidad no planeo mucho lo que escribo (aunque una vez escrito si le doy bastantes vueltas para mostrarlo a otros).
Lo que escribo es un reflejo de cosas que siento o he sentido en el pasado.
Aunque en realidad es raro ver rimas en lo que escribo, eso es casi una constante, pero no una regla.

Saludos y de nuevo gracias!

Wílliam Venegas dijo...

Haze, vas a tener que perdonar a Hattori Hanzo, es un samurái que solo piensa en comer y ahorita veremos redondito como un señor feudal de las monarquías japonesas. El de poesía, nada. Hattori, es versificación libre. Haze escribe a como usted come, solo que usted va a sartenazo limpio y ella tienen el don de las imágenes para decir conceptos con la escritura lírica.
Haze: me encanta el cierre de su poema, es como un pequeño poema metido en otro.

Haze dijo...

Gracias don William! No sea tan duro con Hattori, eso de comer es un gusto con el que muchos luchamos. Yo siempre pierdo! jejejeje.

Saludos,

Wílliam Venegas dijo...

Nombreeee, Haze, es que cada vez que voy al blog de Hattori Hanzo me dan ganas de comer y se amplía mi panza sexagenaria. Haze, en mi blog, en el perfil, está mi dirección electrónica, ¿me podrías escribir?... ¡Misteriooooooo!

Haze dijo...

Listo don William, vamos a esclarecer el misterio!

Hattori Hanzo (el sartenista) dijo...

Cierto, lo mio es comer, pero con moderación, y en efecto de poesía poco es lo que sé pero no por eso no disfrute de su pluma.

Pero seguiré leyendo

Haze dijo...

Pues me da mucho gusto que haya vuelto Hattori. Bien pueda, me alegra mucho que le hayan quedado ganas de seguir leyendo.

Saludos!

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Sobre este espacio

Desde el árbol de limón de mi infancia, bajo el cual jugué con muñecas y cosí diminutos vestidos, dije unas cuantas palabras de las que no podía decir en voz alta. No era dueña de las palabras.

Me fui, pero llevé el árbol de limón en el recuerdo.

Fui la niña torpe y libre, la adolescente culpable, la mujer que sueña, la mujer que intenta.

Pasados unos cuantos años soy dueña de varias cosas: amores, desamores, deudas, compromisos, unos cuantos aparatos, libros, algunos títulos guardados en alguna gaveta, palabras y muchos silencios.

Hay quienes conocen mis silencios, pero vos que estás de paso y leés de casualidad este puñado de escritos, conocerás mis palabras.

De antemano muchas gracias.

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